10 consejos para trabajar en remoto
La flexibilidad de trabajar desde casa es un lujo que tenemos que saber administrar de una manera adecuada para aprovechar al máximo nuestra productividad sin caer en el vicio de vivir para trabajar. Trabajar desde nuestro domicilio tiene sus ventajas, pero tenemos que saber identificar y controlar las desventajas que esta situación nos puede ocasionar. Aquí van 10 consejos para poder organizarte trabajando en remoto sin "perder" la cabeza por el trabajo.
- A las mañanas antes de comenzar la jornada, procura desayunar fuera de casa. Si entras a trabajar a las 9 de la mañana y normalmente te levantas a las 8 para salir a las 8.30, procura salir a las 8.30 a desayunar para comenzar el trabajo a las 9.
- Nunca y terminantemente prohibido, trabajar en pijama
. Trabajar desde casa puede tener "ese aliciente" al principio, pero pronto te darás cuenta que la sensación de que la mañana se junta con la noche sin darte cuenta. - Márcate un horario fijo, la flexibilidad puede acabar siendo contraproducente. Si partes tu jornada por diversos motivos gracias a la flexibilidad de trabajar desde casa, puede ocurrir que aunque trabajes 8h, acabes la jornada con la sensación de haber estado trabajando todo el día.
- Habilita una zona de trabajo en tu domicilio, una zona habilitada y condicionada que te ayude a cambiar el "chip" a trabajo distinguiéndola de la de ocio. Por ejemplo, el equipo sobre mesa para trabajar, y cuando te dedicas a "tus cosas" utiliza el portátil en otra localización de tu hogar.
- Relaciónate con tus compañeros, no tengas la sensación de estar en tu burbuja. Cuanto más directa es la comunicación mucho mejor, por lo que la vídeo conferencia sería el medio adecuado, el messenger puede servir para un apuro puntual.
- Visita la oficina al menos una vez por semana, por muy lejos que puedas tener la oficina, seguro que al menos una vez por semana podrás acercarte. No pierdas la condición de formar parte de una organización, tus objetivos forman parte de la misma.
- A media mañana, procura salir al menos 15min. Aprovecha para almorzar, dar un paseo... toma algo de aire fresco. También puedes comer algún día fuera de casa, aunque la comida de casa siempre es mejor, el "desconectar" de tu lugar de trabajo no estará de más.
- En el hogar tenemos menos interrupciones que en la oficina, por lo que es probable que si no controlemos el foco de nuestras actividades acabemos en algún momento sobrecargados. Es importante el uso de pomodoros para controlar tu tiempo de foco. No sólo eso, en esas pausas de descanso, procura realizar alguna actividad doméstica, a parte de ahorrar tiempo para cuando termines de trabajar también te ayudará a desconectar en las pausas de los pomodoros.
- Realiza alguna actividad física, en el horario que más te apetezca. Por las mañanas puede ser la excusa para salir temprano. A media mañana puede ser el momento que necesitas para desconectar, o al finalizar la jornada.
- Al terminar la jornada, procura salir de casa. Conseguir el ritual de, "volver a casa, al finalizar el trabajo". Dar un paseo, salir a hacer deporte, a tomarte un café...
No olvides que tu hogar no es sólo tu habita de trabajo, la flexibilidad horaria y de trabajar en tu domicilio te puede ayudar en muchas cosas en tu vida. En el caso de que tengas descendencia, podrías ajustar tu horario de salidas para desconectar con la entrada y salida del colegio.
Esas recomendaciones, son las que he ido adquiriendo con el tiempo. Los primeros días, trabajar en pijama es algo extraño pero lo acabas repudiando. Y no vale eso de "me visto sólo la parte superior, para las vídeo conferencias", eso sólo es una chorrada que se ve en la televisión ![]()
Claro está, si trabajas en remoto también me gustaría conocer tus impresiones para poder mejorar en mi condición, anímate a dejar un comentario con tu experiencia.
10 octubre, 2011 - 10:29
Buenas,
gracias por aportar tu experiencia Mario
que como dices es muy apetecible.
yo todavía no tengo mucho que aportar en este tema, ya que sólo llevo un poco más de dos meses, pero comparto todas las recomendaciones y sobretodo la de no trabajar en pijama
Para mi la experiencia está siendo muy positiva, y eso que todavía no tengo la mesa y silla correspondientes y el sitio esta un poco precario… pero esta semana me llegan
Con el consejo 8 también estoy muy de acuerdo, pierdo muy fácil el foco: la gata, si hay alguien en casa, etc. y mediante la técnica pomodoro consigo mantener mejor el foco… aunque sigue siendo difícil.
saludos!
10 octubre, 2011 - 12:33
Yo añadiría el tema de dejar bien claro al resto de tu familia (esposas, maridos, padres, madres, hijos) que estás en la oficina y que no puedes ser molestado por cualquier pequeño motivo. En ocasiones éstos confunden tu trabajo remoto como si fuera ocio y ésto debe quedar claro que no es así.
10 octubre, 2011 - 12:37
Cierto es, trabajar en casa no significa estar disponible para todo el mundo menos para tu labor principal en la jornada, que es trabajar. Gracias por el aporte Fran.
10 octubre, 2011 - 14:44
Hola! Creo que si tu distingues perfectamente tu “entorno de trabajo” de tu entorno de ocio, el resto de la gente también lo hace.
Yo tengo un portatil diferente cuando trabajo y cuando estoy “con mis cosas”. Incluso a veces cambio hasta de escritorio dentro de la misma habitación. Con la gente adulta, la puerta cerrada es suficiente, pero mi hijo, cuando ve donde estoy sentada y el portatil (son de diferentes colores) suele decir: “la ama, trabajando”. Y ya, no hace falta nada más. Así que mi consejo: respétate tu y los demás te respetarán.
10 octubre, 2011 - 14:25
Hola!
Bueno, pues yo, llevo ya casi 3 años trabajando desde casa. Y mi experiencia es de un 9.
Empecé a trabajar desde casa al volver de la baja de maternidad. Así que se me juntaron varias cosas: aprender a ser madre, aprender a trabajar desde casa y aprender a combinar ambas.
Al principio fue bastante duro. Me levantaba a las 5.30 más o menos para empezar a trabajar “temprano” y terminaba a la tarde, pasadas las 18. Mis horarios iban en función de Oier (el peque) y gracias a que tenía unos horarios bastante fijos y dormía mucho pude ir combinando ambos. La realidad es que a veces sientes que el poder trabajar desde casa es un privilegio que tienes que “compensar” con algo, dando un extra. Poco a poco, te das cuenta, de que trabajar desde casa es lo mismo que hacerlo en la oficina y es suficiente con hacerlo bien (ni más ni menos).
La verdad, es que, también me ayudó mucho trabajar con las personas con las que trabajaba (y trabajo!). Conseguimos adaptarnos bastante rápido y bien a la situación. La realidad con un niño, es que sabes que más o menos duerme dos o tres horas entre bibe y bibe, pero un día puede ser de 9 a 12 y otro de 10 a 13. Así que para conseguir que el trabajo en equipo sea una realidad es fundamental el diálogo. El conseguir centrar en horas comunes temas que tengamos que tratar entre todos, para dejar el trabajo más “independiente” a las horas “satélites” (como las llamo yo).
La realidad es que hay que ser muy estrictos (independientemente de horarios) en cuanto a una serie de normas (como las que indicas tu). A primera vista, pueden parecer todo ventajas, pero para llegar a conseguirlas hay que andar un camino que generalmente es complicado (aunque para cada persona y circunstancia es diferente).
Ahora mismo, no lo cambiaría por nada del mundo. Me permite disfrutar de momentos como mi hijo de camino al cole en el autobús, su sonrisa al bajarse a la hora de comer, la merienda…. que de otro modo sería imposible. Además, formo parte de un equipo con mayúsculas: EQUIPO, donde prima la confianza y el buen hacer de las cosas, donde me siento totalmente integrada y partícipe.
), es el ambientillo de la oficina. Las bromas, las risas de la mañana y de después de comer, los “debates” sobre los temas más diversos….
Lo único que echo de menos (por eso le he puesto un 9
PD. Prohibido pijama! y obligado cambiar de “terminal” trabajo-ocio
Salu2
10 octubre, 2011 - 15:56
Gracias Jessi por aportar tu punto de vista. Todavía no tengo la experiencia de compartir mi habita de trabajo con pekes y es algo a tener en cuenta cuando hablamos de trabajo en remoto y conciliación familiar.
10 octubre, 2011 - 19:21
De nada
15 octubre, 2011 - 14:01
Yo voy para tres años trabajando en casa…… Y comparto casi todos los puntos. Aunque todo depende del caracter de cada persona y no es para todos igual…
Tengo 3 niñas en casa y si, lo confieso, trabajo en pijama…. Dios que placer !!!!
Yo no puedo ir a la oficina cada semana, porque está en otra ciudad. Así que queda para ocasiones más puntuales.
Como dice Fran, he conseguido que toda la familia (y amigos) sepan que estoy trabajando. Al principio se presentaban en casa, a las 11 de la mañana… a tomar un cafe y charlar un rato… :-O Pero ya no. #Win
Yo tengo claro el horario de inicio. Lo único que no he llegado a controlar bien todavía, es el momento de parar. Sigo haciendo esfuerzos para ello…
Pero es complicado porque, aunque tengo un cuarto solo para ello, los papeles del trabajo abundan y pasar por la puerta de “la oficina” y recordar “tengo esto pendiente…” es todo uno. :-\
Lo mejor, el tiempo ahorrado que se pierde en los viajes de ir/volver a la oficina.
Lo peor, no es fácil desconectar del todo. Al menos para mí.
A veces, también echo en falta una oficina de la que salir y olvidarme.
16 octubre, 2011 - 16:41
Estoy de acuerdo contigo los puntos de mejor/peor. Yo te recomendaría que hicieras esas pequeñas pautas de seguir el “ritual” de entrar y salir del trabajo. Es cierto que a veces cuesta llegar al “fin de jornada” ya que al estar en casa no tienes “hora de salida”.
Al principio, si trabajaba en pijama. Pero como has podido comprobar al final no me resulta agradable. El vestirse para ir a trabajar, salir de casa por la mañana son pequeñas cosas que ayudan a que nuestra jornada, en la que ocasiones trabajamos en “nuestra burbuja” se nos haga más amena.
Gracias por aportar tu experiencia.
29 octubre, 2011 - 03:44
En Mexico, el trabajar de manera remota es un tanto complicado, estoy de acuerdo con todos los puntos, mi opinion es que los tiempos cambian la forma en que vivimos y por ello debemos adaptarnos, entre mas rapido se haga este paso, mayor experiencia tendremos.
Aprovechemos la oportunidad para estar tiempo de calidad y cantidad con nuestra familia.
1 noviembre, 2011 - 19:01
Buenas,
yo llevo también desde agosto teletrabajando. Mi problema inicial fue el no tener casa, literalmente. Terminó mi “época de residencia universitaria”, y aprovechando el verano, me fui un mes al extranjero por eso de intentar aprender inglés…
El caso es que al volver, no tenía ni piso ni nada, así que tocó volver a la casa de la mia mama, y tratar de hacer algo desde allí se hizo bastante complicado. Pasó casi un mes decidiendo donde plantar el huevo, con numerosos viajes buscando piso y demás. Finalmente he conseguido un piso con un despachito para currar, y la verdad que se está muy cómodo en “tu espacio”. Ante todo, lo que más echo de menos es a la gente con la que curraba en mi anterior empresa, y sobre lo de currar en pijama, algún que otro día ha tocado, pero trato de evitarlo, jeje.